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Gassho, Entre los días 5 y 7 de junio de 2006, hemos celebrado una convivencia de fin de semana en la localidad granadina de Pitres, situada en Las Alpujarras, una de las zonas más bellas y emblemáticas de la provincia, al sur del Parque Nacional-Natural de Sierra Nevada. Nos reunimos más de una veintena de personas (entre kenshis, familiares y amigos), para descansar, convivir y disfrutar de un maravilloso fin de semana, rodeados de un magnífico entorno natural, en el Camping “Balcón de Pitres” (muy recomendable por su ubicación, instalaciones y precio). Entre las distintas actividades que hemos realizado, destacamos las siguientes: El viernes por la tarde, fuimos llegando todos poco a poco, y disfrutamos de una primera toma de contacto con el entorno así como de una abundante cena, en la que, aparte de comenzar a demostrar las grandes dotes de algunos(as) para la cocina, lo más destacable fue el “Agua de Lanjarón” traída por Miguel desde Baena (con un color y sabor rarillos….) y la impresionante habilidad de Joseba para caerse de una silla a las una de la mañana y no derramársele ni una gota del “cubata” (¡¡¡el Circo Mundial necesita personal…macho!!!). Para que luego digan que el Shorinji Kempo no estimula las habilidades psicomotrices… (ah!!!, y que vivan esos amigos que “ayudan” a evitar la ost…). El sábado por la mañana hicimos un “paseo-ruta”de más de cuatro horas por los bellos pueblos moriscos que forman la denominada “Tahá de Pitres”, a unos 1200 metros de altitud (Pitres, Mecina, Mecinilla, Fondales, Ferreirola, Atalbeitar y Capilerilla, aunque este último no llegamos a visitarlo), en el que pudimos disfrutar, tal y como podéis comprobar en el reportaje fotográfico, del encanto y tradición de siglos de historia de estos núcleos, de abundante vegetación (encinas, chopos, fresnos, olmos, sauces, melojos, genistas, tomillos, mejoranas, y así hasta el infinito), fauna y avifauna, arroyos, fuentes y ríos, e incluso el baño de algunos valientes (léase Antonio, José Manuel y Joseba) en una profunda poza del Río Trevélez. Entre las anécdotas de la excursión, destacar la “espantá” de uno de nuestros miembros en Ferreirola (¡¡¡”Ande andarías” Juanma!!!) y la incorporación al grupo de un perro boxer en el pueblo de Mecina, que estuvo con nosotros casi toda la mañana, pero que no sabemos al final qué fue de él (probablemente encontró novia…). Asimismo, y tras la “paliza” (que tampoco fue “pa tanto”), prosiguió el anhelado y copioso almuerzo de confraternización, realizado por las/los más grandes cocineras/os (migas, arroz, pasta, carne, morcilla, ensaladas,…) con el acompañamiento correspondiente (¡¡¡no veáis cómo fraterniza el vinillo de Miguel!!!), y al que se unieron Esperanza y Antonio, dos kenshis de Sevilla y Antonio “el de Maracena” y su futura, Juani (¡¡¡no saben nada los cuatro…!!!). En la sobremesa, visualizamos y comentamos, mientras algunos(as) contaban ovejitas saciados de hambre y sed, un video de Shorinji Kempo traído por Carl, titulado “El camino del guerrero” (¡¡¡madre mía con Bando Sensei!!!), en la sin igual pantalla de plasma de 42’’ de Joseba. El sábado por la tarde, nos desplazamos en coche, a la retirada y no menos bella zona del “Mirador de la Atalaya”, donde se sitúa el Centro de Retiro Budista “O. Sel. Ling”. Efectuamos una respetuosa y silenciosa visita, paseando y contemplando, entre otros símbolos, un gran cilindro de bronce a modo de rueda de oraciones con el famoso mantra “Om Mani Padme Hung” inscrito en el centro, varias estupas de monjes y preciosas casitas de pizarra habilitadas para la oración y meditación. Acabado el recorrido, realizamos una rápida bajada (sino que se lo pregunten a Juanma Jr….¿¿eh, José Manuel??) y parada en Bubión (para comprar el pan de la cena, ¡¡¡imprescindible, oiga!!!), volviendo al camping prácticamente de noche, para la cena “de gala”. Tras la magnífica velada (más comida, más bebida, más bebida, más bebida…) se procedió a la proyección nocturna…muy nocturna…y muy fresca, de la película “El pequeño Buda” (de ésta no llegamos a comentar demasiado…por los síntomas de hipotermia y congelación que mostraron algunos…salvo Joseba y José Ángel…¡¡¡campeones, oé, oé, oé, los chicarrones del Norte!!!), con la que concluimos un día más que completito. El domingo, ya más relajados, procedimos por la mañana a hacer una puesta en común-resumen del fin de semana en su conjunto, y nos fuimos marchando, poco a poco, cada uno a nuestro lugar de destino, si bien, algunos “individuos” con información privilegiada (caso de Juanfra), se fueron primero, con la excusa de regar los bonsais (si no fuera porque eres el Sensei…) y llegaron a su morada mucho, mucho, mucho antes que los demás, debido a un monumental atasco que se formó entre los pueblos de Lanjarón y Órgiva, por el paso de una especie de “maratón”, con posterior fiesta de cervecilla y jamón, que provocó, obviamente la afluencia en masa de gente y de la cuál algunos, como el que suscribe, no estábamos enterados… En fin, la experiencia ha sido muy positiva, y todos los kenshis y familiares hemos disfrutado de un excepcional fin de semana de convivencia, que esperemos pueda volver a repetirse próximamente. ¡¡¡Hasta la próxima crónica!!! Gassho. Chesco (Cronista “pro decrētum”). |